Hay números, revistas y libros que empiezan con una idea y van mutando hasta adquirir una consistencia inesperada. Este número nació con la intención de centrarse en las herramientas, esas que todos los diseñadores deberían tener encima de la mesa o dentro de sí mismos para ser buenos profesionales.
Al comenzar a buscar, nos dimos cuenta de que no queríamos una lista infinita de software o de lápices para dibujar. Fue entonces cuando reparamos en la segunda parte de la frase: «Lo que hay dentro de cada uno». Y comprendimos que lo más importante no son solo las herramientas físicas —que también—, sino toda una serie de valores, conocimientos, actitudes y aptitudes que van más allá de la destreza manual en el uso de un instrumento.
A partir de ahí,…
