Egor Kovalev, uno de los propietarios del restaurante Noble, cree que, para entender la esencia de su proyecto, cualquiera debería probar la combinación perfecta del tataki de atún con salsa miso oriental, ponzu, topping de pistacho y zanahoria crujiente, y el cóctel Samurai Hattori, elaborado a partir de sake, ginebra, cordial de pepino, lima y naranja. Y es que Noble es un proyecto familiar nacido de la pasión que su equipo siente por la gastronomía y por los viajes. “Siempre hemos creído que comer fuera no es sólo una necesidad o un lujo, sino una parte esencial de la vida, una forma de descubrir culturas y crear recuerdos”, con? esa Egor. Por eso desde el principio su idea fue la de ofrecer algo diferente en Barcelona, una ciudad que ya…
