Muchas veces hemos escuchado que “la casa donde uno vive es el reflejo de lo que uno es en esencia y forma”. Y es verdad. Nuestro hogar es capaz de reflejar nuestro estado de ánimo, porque ¿quién no advertido el desorden reinante en él los días en los que no estamos bien de ánimo? En cambio, cuando estamos con energía y vitalidad la casa se engalana a la par nuestra: se ve alegre, perfumada, acogedora, amigable y libre de cualquier aspecto negativo. Y adornarla con velas puede ser una buena arma para convertir el hogar en un lugar de bienestar.
■ Parafina ■ Pabilo ■ Colorantes (a la cera) ■ Latas ■ Cutter PRESENTACION DE LOS MATERIALES Y MODO DE EMPLEO
Ninguna vela artesanal puede ser…
